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Si has sufrido un golpe en el coche, hoy te contaremos 3 sencillos trucos que te ayudarán a solucionarlo sin acudir a un chapista. De este modo, conseguiremos ahorrarnos un desembolso en nuestras carteras.

3 trucos para arreglar golpes en el coche

Con un desatascador

El método más fácil para intentar igualar la chapa de tu coche en caso de que haya recibido un golpe y esté abollado es utilizar un desatascador o sopapa de baño para levantar esa zona que está hundida e igualarla con el resto.

Esto dependerá del nivel de gravedad de la abolladura, y es bastante probable que queden algunas irregularidades en la chapa de tu vehículo, pero visualmente la diferencia será bastante grande y podrás ahorrar bastante dinero hasta que puedas repararlo, si decides hacerlo.

Con Hielo seco

Este sistema para igualar los golpes de tu auto es recomendable sobre todo para golpes de tamaño pequeño o mediano que no son tan perceptibles a la vista. Por eso, ya que vas a ponerte a igualar una abolladura, aprovecha para revisar todo tu vehículo por si hubiera más de una.

Este truco para reparar abolladuras de chapa es útil para los paneles metálicos del maletero, el capó, las puertas, techo co parachoques, es decir en superficies grandes y planas. Funciona bien sobre todo cuando los hoyos no son muy profundos y/o no tienen pliegues muy marcados o daños en la pintura.

  1. Calienta la zona de la abolladura con la ayuda del secador de cabello. El mismo tiene que estar ajustado a temperatura media y tienes que mantenerlo a una distancia de 13 a 18cm. Importante: no sobrecalientes el área o la pintura se estropeará.
  2. Cubre la zona con papel de aluminio. Este truco sirve para conservar el calor y para proteger la pintura del hielo seco que podría dañar la pintura.
  3. Ponte los guantes para proteger tu piel del hielo seco.
  4. A continuación aplicaremos hielo seco para que el cambio rápido de temperatura haga que la superficie pase de expandirse a contraerse. Coge el bloque de hielo y frótalo suavemente sobre el papel de aluminio.
  5. Espera un rato después de haber aplicado el hielo. Posiblemente escuches un leve chasquido que te indicará que la plancha de metal ya se ha enderezado.
  6. Quita el papel de aluminio y tíralo una vez hayas eliminado la abolladura.
  7. Repite el proceso si es necesario, ya que para algunos golpes una sola aplicación puede no ser suficiente. Eso sí, te recomendamos que no realices esta operación muy seguido y menos en el mismo día ya que un frío extremo es potencialmente dañino para la pintura de tu coche.

Con Aire comprimido o Dióxido de carbono

Este sistema es muy similar al del hielo seco, y se usa con el mismo tipo de abolladura. A continuación te explicamos cómo hacerlo.

  1. Calienta la zona de la abolladura con la ayuda del secador de cabello. El mismo tiene que estar ajustado a temperatura media y tienes que mantenerlo a una distancia de 13 a 18cm. Importante: no sobrecalientes o la pintura se estropeará.
  2. Ponte los guantes para proteger tu piel de cualquier posible accidente con el aire comprimido.
  3. A continuación aplicaremos el aire comprimido licuado para que el cambio rápido de temperatura haga que la superficie pase de expandirse a contraerse. Coloca la lata del revés (importante para que la lata no pierda temperatura) y rocía la superficie abollada hasta cubrirla con una capa de hielo líquido.
  4. Espera un rato hasta que surja efecto. Posiblemente escuches un leve chasquido que te indicará que la plancha de metal ya se ha enderezado.
  5. Espera a que se disipe la espuma blanca de la superficie del automóvil y luego limpia los restos con un paño suave.
  6. Repite el proceso si es necesario, ya que para algunos golpes una sola aplicación puede no ser suficiente. Eso sí, te recomendamos que no realices esta operación muy seguido y menos en el mismo día ya que un frío extremo es potencialmente dañino para la pintura de tu coche.